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Parashá Balac - Quinta Aliá

· 3 min de lectura
Texto bíblico (Balak — Aliá 5 de 7)

Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.

יג וַיֹּאמֶר אֵלָיו בָּלָק לְכָה נָּא אִתִּי אֶל מָקוֹם אַחֵר אֲשֶׁר תִּרְאֶנּוּ מִשָּׁם אֶפֶס קָצֵהוּ תִרְאֶה וְכֻלּוֹ לֹא תִרְאֶה וְקָבְנוֹ לִי מִשָּׁם׃
23:13 Vayómer eláv Balák lejá na ití el makóm ajér ashér tir'énu mishám éfes katséhu tir'é vejuló lo tir'é vekavnó li mishám
יד וַיִּקָּחֵהוּ שְׂדֵה צֹפִים אֶל רֹאשׁ הַפִּסְגָּה וַיִּבֶן שִׁבְעָה מִזְבְּחֹת וַיַּעַל פָּר וָאַיִל בַּמִּזְבֵּחַ׃
14 Vayikajéhu sdé Tsofím el rosh haPisgá vayivén shiv'á mizbejót vaya'ál par va'ayil bamizbéaj
טו וַיֹּאמֶר אֶל בָּלָק הִתְיַצֵּב כֹּה עַל עֹלָתֶךָ וְאָנֹכִי אִקָּרֶה כֹּה׃
15 Vayómer el Balák hityatsév ko al olatéja ve'anojí ikaré ko
טז וַיִּקָּר יְדוָד אֶל בִּלְעָם וַיָּשֶׂם דָּבָר בְּפִיו וַיֹּאמֶר שׁוּב אֶל בָּלָק וְכֹה תְדַבֵּר׃
16 Vayikár Adonai el Bilám vayasém davár befív vayómer shuv el Balák vejó tedabér
יז וַיָּבֹא אֵלָיו וְהִנּוֹ נִצָּב עַל עֹלָתוֹ וְשָׂרֵי מוֹאָב אִתּוֹ וַיֹּאמֶר לוֹ בָּלָק מַה דִּבֶּר יְדוָד׃
17 Vayavó eláv vehinó nitsáv al olató vesaréi Moav itó vayómer lo Balák ma dibér Adonai
יח וַיִּשָּׂא מְשָׁלוֹ וַיֹּאמַר קוּם בָּלָק וּשְׁמָע הַאֲזִינָה עָדַי בְּנוֹ צִפֹּר׃
18 Vayisá meshaló vayomár kum Balák ushemá ha'aziná adái benó Tsipór
יט לֹא אִישׁ אֵל וִיכַזֵּב וּבֶן אָדָם וְיִתְנֶחָם הַהוּא אָמַר וְלֹא יַעֲשֶׂה וְדִבֶּר וְלֹא יְקִימֶנָּה׃
19 Lo ish El vijazév uvén adám veyitnejám hahú amár veló ya'asé vedibér veló yekiménah
כ הִנֵּה בָרֵךְ לָקָחְתִּי וּבֵרֵךְ וְלֹא אֲשִׁיבֶנָּה׃
20 Hiné varéj lakájti uveréj veló ashivénah
כא לֹא הִבִּיט אָוֶן בְּיַעֲקֹב וְלֹא רָאָה עָמָל בְּיִשְׂרָאֵל יְדוָד אֱלֹהָיו עִמּוֹ וּתְרוּעַת מֶלֶךְ בּוֹ׃
21 Lo hibít áven beYa'akóv veló ra'á amál beYisrael Adonai Elohav imó utrú'at mélej bo
כב אֵל מוֹצִיאָם מִמִּצְרָיִם כְּתוֹעֲפֹת רְאֵם לוֹ׃
22 El motsi'ám miMitsráyim keto'afót re'ém lo
כג כִּי לֹא נַחַשׁ בְּיַעֲקֹב וְלֹא קֶסֶם בְּיִשְׂרָאֵל כָּעֵת יֵאָמֵר לְיַעֲקֹב וּלְיִשְׂרָאֵל מַה פָּעַל אֵל׃
23 Ki lo najásh beYa'akóv veló késem beYisrael ka'ét ye'amér leYa'akóv uleYisrael ma pa'ál El
כד הֶן עָם כְּלָבִיא יָקוּם וְכַאֲרִי יִתְנַשָּׂא לֹא יִשְׁכַּב עַד יֹאכַל טֶרֶף וְדַם חֲלָלִים יִשְׁתֶּה׃
24 Hen am kelaví yakúm vejaarí yitnasá lo yishkáv ad yojál téref vedám jalalím yishté
כה וַיֹּאמֶר בָּלָק אֶל בִּלְעָם גַּם קֹב לֹא תִקֳּבֶנּוּ גַּם בָּרֵךְ לֹא תְבָרֲכֶנּוּ׃
25 Vayómer Balák el Bilám gam kov lo tikovénu gam baréj lo tevarajénu
כו וַיַּעַן בִּלְעָם וַיֹּאמֶר אֶל בָּלָק הֲלֹא דִּבַּרְתִּי אֵלֶיךָ לֵאמֹר כֹּל אֲשֶׁר יְדַבֵּר יְדוָד אֹתוֹ אֶעֱשֶׂה׃
26 Vaya'án Bilám vayómer el Balák haló dibartí eléja lemór kol ashér yedabér Adonai otó e'esé

Balac no se rinde. Después de que Balaam ya bendijo a Israel, intenta de nuevo desde otro ángulo, otro lugar, otra conciencia: “Lejá na ití el makóm ajér… vekavnó li mishám” (Ven, por favor, conmigo a otro lugar… y maldícelo por mí desde allí, versículo 23:13). Quizá si no miramos a todo el pueblo, sino solo a su extremo, lograremos verlo bajo una luz negativa.

Pero otra vez, el plan fracasa. Balaam construye siete altares, ofrece sacrificios, pero de nuevo el discurso viene de la boca de Dios: “Lo ish El vijazév” (Dios no es hombre para que mienta, versículo 23:19). No se puede cambiar la esencia de lo divino por medios rituales. Lo que fue decretado no se anula. Si se pronunció una bendición, la bendición permanece. No está en manos del hombre cambiarlo.

En un pasaje profético elevado, Balaam declara: “Hiné varéj lakájti uveréj veló ashivénah” (He aquí, he recibido orden de bendecir, y Él ha bendecido, y no lo revertiré, versículo 23:20). No solo es imposible maldecir, sino que la bendición misma es una realidad fundamental.

Y aquí llegan versículos especialmente profundos: “Lo hibít áven beYa’akóv veló ra’á amál beYisrael” (No contempló iniquidad en Jacob, ni vio trabajo en Israel, versículo 23:21). Dios no busca los pecados, sino ve el potencial, la presencia divina: “Adonai Elohav imó utrú’at mélej bo” (Adonai su Dios está con él, y el clamor de un rey está en él).

Y después llega un versículo resonante citado a lo largo de las generaciones: “Ki lo najásh beYa’akóv veló késem beYisrael” (Pues no hay adivinación en Jacob, ni hechicería en Israel, versículo 23:23). No hay necesidad de magia, de brujería ni de trucos. Israel actúa desde una conexión directa con el Creador. Y por eso, cuando el mundo pregunte, se dirá: “Ma pa’ál El” (¿Qué ha hecho Dios?).

Y el versículo que sigue: “Hen am kelaví yakúm vejaarí yitnasá” (He aquí, un pueblo que se levanta como leona y se alza como león, versículo 23:24). Rashí sobre el versículo explica la imagen no solo como fuerza física, sino como fuerza espiritual del levantarse diario al servicio de Dios: “Cuando se levantan de su sueño por la mañana, se refuerzan como leona y como león para atrapar los preceptos, para vestir el talit, para recitar el Shemá y para colocarse los tefilín”.

La reacción de Balac es casi desconcertada: “Gam kov lo tikovénu gam baréj lo tevarajénu” (Ni lo maldigas del todo, ni lo bendigas del todo, versículo 23:25). Como si suplicara silencio. Pero Balaam responde con constancia: “Kol ashér yedabér Adonai otó e’esé” (Todo lo que Adonai hable, eso haré, versículo 23:26).

La idea central de esta aliá es la estabilidad interior. No se puede torcer la palabra de Dios. Ni con dinero, honor o manipulaciones. Israel no está sujeto a los caprichos del momento ni a un hechizo casual, sino a un pacto continuo y a un vínculo eterno con su Dios.

Y en nuestras propias vidas, cuán reconfortante es esto: incluso cuando hay quienes desean nuestro mal, ninguna maldición puede penetrar si la bendición divina nos acompaña de verdad. La vida espiritual no depende del ángulo de mirada, sino de la verdad detrás de ella.

¿Cómo nos levantamos por la mañana? ¿Nos elevamos hacia el día como una leona, con sentido de misión y fuerza? ¿O nos dejamos arrastrar por el sueño, la pesadez y la confusión? Balaam vio “una leona que se levanta” y se conmovió. Nosotros también podemos levantarnos así.

Más Preguntas sobre la Parashá

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¿Por qué la belleza de Israel se revela precisamente a través de los ojos de un enemigo?

Una de las frases más hermosas que se han dicho sobre el pueblo de Israel no la dijo Moisés ni Aarón, sino Balaam, un hombre contratado para maldecir. La Parashá Balak revela una verdad estremecedora: hay una belleza que el amigo ve porque quiere verla, y hay una belleza que el enemigo se ve obligado a ver aun cuando intenta negarla. La segunda es más fuerte.

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¿Qué vio realmente Balaam en el campamento de Israel que le hizo decir una bendición en lugar de una maldición?

La Torá no dice que Balaam haya visto solo tiendas hermosas desde afuera. Dice que vio un orden interior. Él buscaba un punto de división, y encontró un campamento con fronteras, familias, tribus e identidad. Balaam vino a maldecir a una multitud desde afuera, y descubrió desde adentro a un pueblo que tiene forma.

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El verbo 'vayár' (y vio) se repite muchas veces en la Parashá Balak - ¿cuáles son los significados ocultos detrás de ello?

En la Parashá Balak la raíz 'ver' no es un acto técnico de ver. Se convierte en una prueba: quién ve de verdad, y qué es capaz de ver. Balac ve miedo, la burra ve a un ángel, Balaam al principio no ve nada, y Pinjás ve y se levanta de inmediato. Cuatro miradas distintas, cuatro tipos de alma.

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¿Enseña la Parashá Balak que una persona puede estar rodeada de enemigos, y no saber en absoluto cuánta protección tiene desde lo alto?

Balaam sube al monte para maldecir, Moav teme, se envían mensajeros, y durante todo ese tiempo el pueblo de Israel abajo ni siquiera sabe lo que sucede. La Parashá Balak abre una ventana hacia detrás del escenario: hay una protección que la persona no ve, no oye y no sabe agradecer en tiempo real.

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